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De: Paúl Suárez García*

Tristeza que vaga por noches, convertida en huérfanos sociales.

Niñez que entrada penumbra, no alumbra su ser, alimenta con pegamentos inhalados deseos perniciosos, calculados como propios.

Arriesgado salir noctámbulo, como mosquero seguido de enfermos. Enfermos sociales deambulan y pululan por calles donde no hay estrategias ni planes.

Estrategas, cristal de roca la copa en mano, alejados de toneladas de estrategias de papel e informática, que no dan ni cama pa’tanto espanto .

Guardas que temen nocturna seguridad. Damiselas repintadas fuera de líneas labiales, ofrecidas al costo y a la carta.

Huelepegas renombrados por inacción, deambulan atónitos entre velocidades de desorbitados autos lujosos, de notables huelepiedras.

Sucias calles que ni oscuridad ocultan. Espumosas camas de cartón soportan, espaldas de mendigos, reprendidos, felices locos que ni cuenta dan destino.

Cenas de basura peleadas con caninos. Refrigerios de bolsitas tiradas fuera de cestas inexistentes. Chupas de desperdicios de marchanta chancha, que bota podredumbre.

Noche sin desarrollo, peligro que parece juego, caretas de ciudad que gime tuerta, locuras de habitantes de noches graciosas, como la sola muerte.

Poderes de Estado no existen en noctis. Sobrenaturales poderes se empoderan de lo abandonado.

Alumbra bondad de oscuras calles, en que guardar una daga en abdomen genera noticia.

Panegíricos leídos por vientos, que arrastran errados sentimientos, bendiciendo el averno, maldiciendo el gobierno.

Loas a maldad que ameritan medallas en máximos grados de gran cruz.

Noche peleada entre cucaracha, ratonera, perra en celo, aves de mal agüero, y miles transformados en temporada de brujas y muertos.

Policías inhibidos, pandilleros al oído. Travestidos y prostituidas cuidando avenidas.

Traficantes, expende drogas, hurtadores, taxeros piratas, violadores, pirucas, pecadores, jubilados, vidas mustias que toman noche, controladas nomás, por fiscal industria.

Salve noche creada para descansar sienes, acompañar morfeos, alivianar padecimientos de ninfas, sátiros y eros.

Salven dueños de la noche, que no controlan ni sistema ni corazón hereje. Dueños de la noche alejados de esperanzas.

*Periodista

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