De: Paúl Emigdio Suárez García
Es obscuridad origen y fin de grata existencia, que en extremo negamos, sea en bien, presentimiento.
En negras noches y encierros hallamos hermosos sueños, cargamos energías humanas que en iluminado día gastamos.
Oscuridad que te ciernes en celo, que te temen encierro, que te huyen destierro, eres estado que en sueño te vienes.
Hizo de la nada oscura Dios Universo, moldeó cielo negro que azula en ojo nuestro, ilumina paisajes con rayos de Sol y verso.
Amores refugian celo sin luz, cerrados ojos en besos eternos, ciegos amores dispersos, energías tomadas de oscuros momentos, donde hay viento, suspira el aliento.
Es oscuridad energía que llama noche y no día, es tiempo que carga en humano agotado insomne, instando levante que brilla.
Apuesta que oscuro inspira y mal entiende este tiempo creando malicia, sabiendo que de oscuro se viste pasado y futuro que brilla, obscuridad en desecho extrayendo de ella, precisa energía. La del amor y la vida.
No temas cerrar tus ojos, no culpes de negro el enojo, no pienses que oscuro es despojo, no hagas caso al ocaso, no impidas llegue la noche, que tras ella llega en derroche, y alegría, la energía de un nuevo día.
“Sobras de PES”
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