Etiquetas

,

Paul Emigdio Suárez García
“Sobras de PES”

Anida en fulgor de una buena tarde,
Ansia meditabunda, del día que cae,
Refugia substancia de un alma dolida,
Existencia constante que pronto decae.

Busca refugio el alma en fría noche,
Buscando saciar en cuerpo y espíritu,
Aquellos destellos de males habidos,
Que huyen de un desierto día dolido.

Vaga el alma buscando testigos,
Que indiquen vertiente de lo que has querido,
Corrientes de vientos que te hacen ya ido,
Al refugio de tu alma donde más has querido.

Miras al cielo y aparece el quebranto,
Tu alma que sigue de tanto buscando,
Refugio  por que eres, alma penando.

Penando en vida y en un solo llanto,
Que lava tu espíritu que va suspirando,
Navegando en el tiempo te va dejando,
Sumido en el refugio del alma andando.

Eres de esos seres especiales,
Que no distinguen las fantasías
De los hechos reales, por eso escondes
Tu ideales, en refugios del alma,
Que no por carnales, resultan banales.

Pensamiento, sentimiento y pasión,
Pregonan al cuerpo el espíritu vasto,
De un refugio casto, y dulce, maravilloso, lleno de pasión,
Para el alma que anida y ansía,
Algún día, la redención.

Anuncios