Paul Emigdio Suárez García
Sobras de PES

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Cuánto contaría un teléfono
que decidiera dejar el sigilo
de tuyas y mías palabras
hablándonos al oído

Cuánto podría contar el auricular
de los ademanes sinceros
y las caras ingratas
de una no terminada plática

Ese viejo teléfono de largo
pulsar y alambre
que colgando y descolgando
mantuvo el vilo y hablando

Es gran confesor de secretos,
de insultos y acechos.
Gran comunicador del silencio
hacia extremos y aprietos

Te inventaron auricular y fono,
para usarte de arma y sentido,
fuiste causa de silencio y de ruido,
arma de amores y días sufridos

Cuánta mentira permitiste,
cuántos avisos impediste,
que desventura por el hilo
fluiste, hasta extremos de suicidios
y despistes

Cuántas veces descubriste
tonos de voces y timbres,
ociosos y maliciosos,
también los pérfidos

Fuiste testigo teletrófono,
de acelerados pulsos en llamadas
inesperadas, igual las ansiadas,
en conmutaciones si y no deseadas

Ha sido tu evolución de camaleón,
muy seguro que entre la pasión y el perdón,
fuiste el teléfono invento, del amor y la perdición

Obligaste a pulsar digitaciones
al igual que corazones,
del uno al cero las pasiones,
verdaderos números y aversiones

Qué oigo detrás,
quién está ahí,
oigo voces,
me estás engañando,
inalámbrica vida del Aló…

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